Qué debe incluir un contrato de alquiler de habitación
Alquilar una habitación «de palabra» parece más cómodo, pero cuando surge un problema, nadie recuerda lo mismo. Un contrato por escrito protege a las dos partes y no tiene por qué ser complicado. Tienes un modelo en nuestra página de contrato de alquiler de habitación; aquí te explicamos qué debe incluir.
1. Las partes
Nombre completo, DNI o NIE y domicilio de quien alquila y de quien entra a vivir. Si quien alquila no es el propietario (por ejemplo, un inquilino que subarrienda), conviene que conste que tiene permiso para hacerlo.
2. La habitación y las zonas comunes
Dirección del piso, qué habitación es (por ejemplo, «la habitación exterior del fondo del pasillo») y qué zonas puede usar: cocina, salón, baño, terraza, lavadora. Añade un inventario de los muebles de la habitación.
3. Duración
Fecha de entrada, duración (por meses, por curso, indefinida) y con cuánto tiempo hay que avisar para irse. Si el contrato se renueva solo, debe decirlo.
4. Precio y forma de pago
Cuánto se paga al mes, qué día, por qué medio (transferencia a una cuenta concreta) y si el precio se actualiza cada año y cómo.
5. Gastos
Si están incluidos o no. Si no lo están, cómo se reparten (a partes iguales, por días…). Si están incluidos con un límite, cuál es.
6. Fianza
Cantidad, cuándo se devuelve y en qué casos se puede descontar algo. Más detalles en nuestro artículo sobre la fianza al alquilar una habitación.
7. Normas de la casa
Visitas, mascotas, tabaco, ruido. Mejor pocas y claras. Si hay un documento de normas de convivencia, se puede adjuntar como anexo.
8. Empadronamiento
Si la persona inquilina podrá empadronarse en la vivienda. Es un detalle importante para quien necesita el padrón para trámites. Lo explicamos en empadronarse en una habitación alquilada.
9. Firma y copias
Firma de ambas partes en todas las páginas y una copia para cada una. También vale un contrato firmado electrónicamente.
Antes de firmar
- Léelo entero con calma, aunque te metan prisa.
- Pregunta todo lo que no entiendas y pide que se cambie lo que no se ajuste a lo hablado.
- No pagues nada hasta tener el contrato firmado y el recibo de lo que pagas.
Este artículo es informativo y no sustituye al asesoramiento jurídico profesional.